Ventajas e inconvenientes del horno de vapor

Ventajas e inconvenientes del horno de vapor

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes del horno de vapor?

Cocina saludable

Está claro que es más sano no abusar de las grasas, sobre todo las saturadas, al cocinar, y no procesar más de la cuenta. En ese sentido, asar con vapor ofrece grandes ventajas, porque cuando añadimos vapor al hornear un alimento se cuece más fácil y rápidamente, pierde menos nutrientes y mantiene todo su sabor original.

Piensa en un alimento, sea una verdura, una carne, un pescado…  si lo hierves, una buena parte de su sustancia y sabor quedará en el caldo, y además su textura puede ser completamente distinta al terminar la cocción: por ejemplo, las verduras pueden quedar demasiado blandas y perder su gracia.

Si pones el alimento en un horno convencional, por otra parte, tenderá a secarse. Por supuesto hay métodos para intentar contrarrestar este problema, como añadir líquido, regar durante la cocción… pero pueden resultar engorrosos y no son tan efectivos como la adición de vapor constante.

Qué decir de procesos como el horneado de pan. En las panaderías se usan hornos que añaden vapor porque favorecen que las masas suban más, en especial durante los primeros minutos de cocción, gracias a que la superficie del pan se mantiene elástica más tiempo y permite que la levadura siga actuando y el pan continúe creciendo. Además, el vapor favorece que se forme una corteza dorada y crujiente.

Ventajas del horno de vapor

En general, utilizar un horno de combinación con vapor nos permite combinar los dos métodos, el calor seco y el vapor, ajustando las dos variables según el tipo de alimento que estemos cocinando. De esta manera realmente se consigue mejorar el sabor, la textura y el valor nutricional de lo que comemos.

Además, los hornos que cocinan con vapor tienen otras ventajas. Es posible cocinar varios platos a la vez sin que se mezclen los sabores. Los tiempos de cocción se acortan, en algunos casos hasta casi la mitad.

Langostinos al vapor

¿Y los inconvenientes?

El inconveniente más serio es el precio. Como ya hemos explicado en otros artículos, los precios de los hornos de vapor pueden llegar a doblar los de otros hornos. Pero eso también está cambiando; la prestación de vapor, que antes se reservaba a los hornos profesionales de restaurantes y pastelerías, ha dado el salto al ámbito doméstico, y la mayor demanda de hornos de vapor hace que los precios bajen cada vez más.

Otra desventaja es que requieren más mantenimiento. Es necesario, por ejemplo, vaciar el depósito rellenable a la bandeja cuando hemos terminado de usarlo. Cada cierto tiempo que varía según el uso (pero puede ser cada 5 a 10 semanas) hay que ponerle un producto desincrustante específico para limpiar los conductos. Ninguna de estas cosas es una gran molestia pero, cuando compras el horno, puedes no ser consciente de ellas.

La nuestra no es la opinión de expertos, sino la de una familia que ha comprado un horno de vapor y que ha decidido aprender todo lo posible sobre cómo sacarle todo partido. Aquí puedes leer por qué nos compramos el horno y empezamos este blog, y también nuestra explicación sobre las diversas clases de horno de vapor.

¿Puede un horno tener vapor y limpieza pirolítica a la vez?

La limpieza pirolítica se hace mediante temperaturas muy altas (hasta 500 ºC) que calcinan los restos de grasa en el interior del horno. Esto normalmente es incompatible con los mecanismos de un horno de vapor full steam, es decir, que alcanza el 100 % de saturación de vapor. Los hornos con vapor 100 % suelen ofrecer sistemas de limpieza basados en el vapor, o aquálisis.

Entonces… ¿es mejor un horno pirolítico o uno de vapor?

Depende de lo que busques. Si para ti lo más importante es la comodidad y no dedicar mucho tiempo al horno, seguramente un pirolítico es una muy buena opción. Si por el contrario buscas un horno que te ofrezca los mejores resultados, en términos de sabor, textura y nutrición, es muy posible que un horno con vapor sea perfecto para ti.

¿Podré usar mis recetas de siempre al usar un horno con vapor?

Sí, aunque al introducir vapor tendrás que adaptarlas un poco. Aprenderás en seguida cuál es el efecto del vapor sobre tus platos y podrás acortar los tiempos, por ejemplo, cuando sea necesario.
Descubrirás también que algunas recetas no necesitan vapor, y que se cocinan en tu nuevo horno de la misma forma que en el anterior. En los hornos de combinación de vapor, el vapor es opcional; siempre puedes elegir programas de cocción convencional si lo prefieres.

Me hago un lío con todos los diferentes tipos de hornos de vapor. ¿Cómo puedo saber las diferencias que hay entre unos y otros?

No nos extraña nada que te hagas un lío. Cada fabricante llama a las cosas de una manera distinta, dificultando la comprensión de los conceptos básicos de este tipo de hornos. Puedes consultar aquí las diferentes clases de hornos de vapor, explicadas de forma sencilla.



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