Mojo palmero (y cata experimental)

Mojo palmero (y cata experimental)

No pensarías que, después de traerte las papas arrugadas, te íbamos a dejar sin mojo, ¿verdad?, porque eso estaría feo, feo.

Hay muchos tipos de mojo. Están los rojos y los verdes (no hay equivocación posible, salvo que sufras daltonismo). Está el picón, con pimienta picona, y el que no pica (ahí ya hay más margen para las zonas grises). Está el de perejil y el de cilantro.

Y luego está el mojo palmero.

Mojo palmero

El mojo palmero, en nuestra humilde opinión, participa fuera de concurso, como la Nifú-Nifá en los concursos de murgas del Carnaval. Nos parece el rey de los mojos: la pimienta palmera y la almendra le dan una textura y un sabor únicos.

No somos de La Palma y no estamos seguros de si esta es la receta auténtica del mojo palmero, pero damos fe de que es riquísima. Nos la dio una madre del equipo de baloncesto (que levanten la mano todos aquellos de ustedes que han intercambiado recetas en las gradas del pabellón esperando a que las criaturas salgan del entrenamiento). Siempre le vamos a agradecer a Patricia este mojo que bautizamos con su nombre, porque desde entonces lo hemos hecho infinitas veces, tan rico es. Cuando nos vienen a ver amigos de fuera cae el mojo, y luego insisten en ir al mercado a buscar las pimientas palmeras para llevárselas. Las pimientas han viajado por correo en sobres acolchados a Escocia y a Madrid un número de veces que no vamos a desvelar para que no nos acusen de contrabando. Y cuando se casó en Asturias mi prima, cuya familia sabe un rato de comer bien, nos pidió para el convite un par de litros del mojo, que viajaron en su correspondiente maleta hasta allá.

Somos singularmente conscientes de la magua que siente quien quiere comer mojo palmero y no tiene pimientas palmeras para hacerlo, así que para quienes nos siguen fuera de las islas hemos hecho una cata ciega con alternativas, a ver si dan el pego. Más detalles después de la receta.

Cata experimental de mojos

Si te parece mucha cantidad de mojo la que sale (son tres frascos de 400 ml aproximadamente), ten en cuenta que un frasquito es un regalo perfecto y muy apreciado. De hecho, nosotros solemos hacer cantidad doble, para repartir. El mojo se mantiene en la nevera durante semanas. Únicamente ten la precaución de sacar a un bol lo que vayas a servir cada vez y templarlo a temperatura ambiente media hora. No te olvides de que aquí tienes la receta de las papas arrugadas. Y más adelante te traeremos la receta de montaditos de batata (boniato) al vapor con mojo palmero y bacalao. Verás, verás 😉

Mojo palmero con almendra

5 de 1 voto
Tiempo de preparación 20 min
Remojo pimientas 2 h
Plato Salsas
Cocina Canaria

Ingredientes
  

  • 5 pimientas palmeras
  • 1/2 pimiento rojo grande o uno pequeño, lavado y cortado en cuartos
  • 3 dientes de ajo pelados y quitado el germen central
  • 90 ml vinagre de vino
  • 560 ml aceite de oliva (que NO sea virgen extra)
  • 125 gr almendras peladas, crudas
  • 1 cucharadita sal gruesa

Elaboración paso a paso
 

  • Lava las pimientas para quitarles el polvo, ábrelas, quita los pedúnculos y las semillas y reserva algunas semillas para añadirlas, si quieres que el mojo pique un poco (aunque a veces no pican nada).
  • Pon las pimientas a remojar en agua durante un par de horas para que se hidraten. Escurre bien.
  • En la Thermomix, programa la máxima velocidad en vacío y deja caer los ajos por el bocal para que se trituren. Abre, añade el resto de los ingredientes al vaso y bate durante dos minutos a velocidad máxima.
  • Si lo vas a hacer con batidora de brazo en vez de Thermomix, pica el ajo previamente y bate todo junto, asegurándote de que queda bien molido. Si tu batidora no tiene mucha potencia, puede ser preferible raspar la carne de las pimientas después de remojar, y desechar la piel, para evitar que no quede perfectamente triturada.
Keyword Mojo, Mojo palmero

Resultado de la cata: varían ligeramente los colores de los mojos (la pimienta palmera da un color luminoso, la ñora un rojo más oscuro), pero los sabores son sorprendentemente cercanos. Estas pimientas palmeras tenían un toque ligeramente picante que nos encanta y que no da la ñora ni el pimiento choricero. Si te gusta ese toque y tus pimientas no lo tienen, puedes añadir lo que tengas a mano: chile fresco o en copos, guindilla, una pizca de pimienta de cayena o unas gotas de tabasco o sriracha.

Los tamaños de las pimientas también son diferentes, pero cuando las pesamos no había tanta variación. La ñora es la más pequeña, con 9 gramos de media; la pimienta palmera pesa unos 10 gramos y el pimiento choricero 13. Puedes ajustar un poco según la pimienta que uses, aunque al final no creas que va a haber mucha diferencia.

De izquierda a derecha: pimienta palmera, pimiento choricero, ñora
De izquierda a derecha: pimienta palmera, pimiento choricero y ñora

Lo cierto es que los tres mojos son buenos, de modo que si estás fuera de Canarias no te prives. Eso sí, desde que puedas te das un saltito a La Palma a probar el auténtico mojo palmero, que te va a saber a gloria.

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4 pensamientos sobre “Mojo palmero (y cata experimental)”

    • Es verdad que, para el poco trabajo que lleva, tiene un éxito increíble. Me alegro muchísimo de que te guste y de que ya puedas hacer este mojo dondequiera que estés. ¡Gracias por tus estrellitas y por tu comentario! Me encanta que estés al otro lado del hilo.

    • Avelino, tengo que confesar que no lo hemos probado con esta receta pero, ahora que lo dices, tenemos que hacerlo. Me encanta usar el mortero por cómo me une a todas las generaciones que lo utilizaron antes que yo. Además, es una manera estupenda de hacer pequeñas cantidades de mojo y que esté más fresco, siempre recién hecho.
      Gracias por pasar por aquí y comentar.

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